“Chore”: el porteño que dejó a tiempo el alcohol y hoy disfruta del fútbol playa

Siempre le gustó patear la bola en la arena y hasta participó en un torneo que se llevó a cabo en Puntarenas cuando el fútbol playa apenas gateaba como deporte federado, sin embargo, su paso en la competencia fue fugaz, lo veía más que todo como una mejenguita entre amigos. Aun así su equipo del Barrio Las Playitas quedó campeón del certamen.

El destino lo citó de nuevo con la arena hace un par de años para que mantuviera a flote el proyecto del equipo Puntarenas FC, hoy cuyo nombre de fantasía es Coopecaja PFC, ya que su presidente en aquel momento, Stewart Gómez, pasaba a ser dirigente de la Liga de Fútbol Playa.
Miguel Marín Mesén asumió el reto de estar con el Coopecaja PFC en el banquillo aunque sabía “lo que un chancho sabe de astronomía, absolutamente nada”. Recibió el apoyo de los jugadores de más experiencia y se la jugó de gran manera durante la temporada. En este 2020 se mantiene pero como asistente del entrenador Jocksan Porras.
“Recuerdo que Stewart estaba para ser presidente de Lifupla y con el fin de que el equipo no desapareciera buscó a alguien para que se hiciera cargo del grupo, un amigo le habló de mí porque yo siempre andaba con equipos de fútbol 11 y me gustaba ver fútbol playa. Él me dio la confianza y fui aprendiendo con el tiempo”, recordó Mesén, de 53 años de edad.
Este deporte se ha convertido en una gran opción para despejarse y dejar atrás el estrés del taller, pues durante la semana se dedica a ser eléctrico automotriz. Además, le permite olvidar aquellos malos momentos cuando tomaba mucho guaro.
“Me quedé en quinto de colegio y le dije a mi mamá que no quería estudiar, así que busqué brete a mis 18 años como ayudante de embobinado de motores. Estuve unos meses ahí y luego me pasé a trabajar en electricidad de carros. Desgraciadamente fui bueno para tomar, me iba los fines de semana hasta caer y ya ni llegaba a trabajar los sábados”, sentenció Mesén.
Fueron cuatro años de alzarse de tanda, una y otra vez los viernes y sábados, para luego sacarse la goma los domingos. “La verdad que no era vida, dejé el licor por mi madre y porque encontré a Dios a través de las jornadas de vida cristiana. Le pedí a Dios que me quitara las ganas de beber y así fue. La única vez que me tomo unos vinitos son el 24 y 31 de diciembre”, dijo Mesén, quien no ocultó que en sus primeros años de electricista le pasaron algunos chascos. “Me marcó una vez que le quemé la computadora a un carro, la empresa en que trabajaba tuvo que responder por el daño”, acotó.
Por otro lado, el fútbol playa le ha dejado buenas amistades y está listo para afrontar la temporada, ahí estará en el banquillo siempre dispuesto a ayudar en lo que necesite el entrenador y los jugadores.
“Nos hemos preparado bien, el equipo tiene una combinación interesante de jugadores jóvenes y de experiencia, queremos ser protagonistas”, apuntó Mesén.
A Miguel todo el mundo lo conoce por “Chore” en el Puerto porque de niño su mamá lo pelaba “coco” y se le veían unas orejotas que terminó siendo bautizado como “Chore”. En la Perla del Pacífico sus amigos dicen que es el mejor eléctrico del país.

RECUADRO
Arranca el fútbol playa
16 de febrero Proyecto Goal
10 am Puntarenas Junior vrs Valencia BS
11 am Yunis Limón vrs Macoy Alajuelita
12 md Sámara ADG vrs Goicoechea
1 pm Matapalo vrs Coopecaja PFC
2 pm Punta Leona vrs Escazú
3 pm Leones Indomables vrs Dimas Escazú

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